miércoles, 3 de junio de 2026

¿Neutrales contra quién?

José Alvear Sanín
José Alvear Sanín

El comportamiento de los medios colombianos me hace recordar la pregunta de Winston Churchill sobre Irlanda, durante la guerra: ¿neutral contra quién?

Una cosa es que los medios deban ser veraces y objetivos, y otra bien diferente la simulación, tanto de lo uno como de lo otro. Siguiendo la falacia de que todas las opiniones son respetables, han elaborado una cierta “neutralidad” acomodaticia y clandestina, que llega incluso a una productiva complicidad, especialmente en sus relaciones con los poderes públicos.

Desde luego, entre dos posiciones respetables, los medios deben informar con verdad e imparcialidad a sus lectores, suscriptores y oyentes, lo que es bien diferente de la neutralidad entre posiciones que moralmente exigen tomar partido.

No estoy reflejando una actitud de tipo moral o religioso, obligatoria para los creyentes, porque quiero referirme apenas al ámbito de la política donde —como lo explicó didácticamente De la Espriella a una periodista sesgada— no siempre lo legal coincide con lo moral y ético.

Cuando se trata, por ejemplo, de la defensa del orden constitucional, los medios no pueden ser neutrales entre quienes defienden la concepción del Estado de derecho y aquellos que se comprometen con la abolición violenta del orden legítimo, para imponer la revolución comunista.

En Colombia, temas fundamentales como la inviolabilidad de la vida, el cumplimiento de la Constitución, la defensa de la propiedad privada, el imperio de la seguridad ciudadana, el monopolio estatal de la fuerza, la preservación de un modelo económico racional, etc., no se discuten entre opiniones sólidas y respetables. Por el contrario, la controversia se motiva desde puntos de vista políticos o de conveniencia económica. Las conductas más reprobables escapan a la censura de los opinadores profesionales, y las iniciativas más perjudiciales se tratan como meros asuntos de trámite rutinario. Por ejemplo, los partidos de extrema izquierda revolucionaria son contemplados como opciones válidas dentro de una óptica dizque “pluralista”, omitiendo su carácter nefasto y destructor de todo lo perfeccionable que el país ha construido en siglos.

Los gringos hablan de hawks and doves para referirse al contraste entre quienes participan en debates. Así opera la “neutralidad” de nuestros medios, donde para la promoción de las iniciativas más dañinas, escogen buitres, gallinazos y gavilanes de extrema izquierda, con el fin de enfrentar débiles golondrinas… para, de esa manera, desorientar, en especial esas teleaudiencias que no tienen conocimiento profundo de ningún asunto y todo lo oyen en el sopor de quien oye llover después de cenar.

Ahora bien, un electorado al que hacen creer que el ideólogo de la subversión y candidato de las guerrillas es un caviloso filósofo y defensor de los derechos humanos, acaba aceptando un monstruo de odio, resentimiento y fanatismo como candidato normal y posible presidente.

No es el momento de citar los centenares de casos en los que la neutralidad de los medios equivale a prender una vela a Dios y otra al diablo, conduciendo a la desinformación generalizada, a la indiferencia mental y al conformismo que ha hecho posible que todo un país tolere cuatro años de corrupción e infamia.

En ese clima deletéreo van a transcurrir los próximos y definitivos veinte días, bajo un gobierno criminal, dispuesto a desconocer los resultados electorales. Y si Petro, finalmente da su ansiado autogolpe, no faltarán aves carroñeras, capaces de defender el aplazamiento de los comicios y la constituyente que vendrá “para que sean posibles unas elecciones libres”.

¡Con tales medios masivos, antes no nos ha ido peor!

martes, 2 de junio de 2026

Lo que descubrimos con los resultados electorales

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Ha ganado Colombia. Hemos ganado todos los colombianos, aún los que no votaron por Abelardo, pero que vivirán en un país mejor, con más oportunidades para todos si se confirma este resultado el próximo 21 de junio.

Lo primero que descubrimos fue el nacimiento, por primera vez, de un movimiento popular, no maquinado en los lujosos salones de la capital, sino en las calles y plazas de todas las regiones. No se trata de una “empresa electoral” como tantas que se forman para llevar un grupo de amigos al poder y desde allí repartirse lo que pueden del presupuesto, la nómina y las prebendas del Estado. Defensores de la Patria, por el contrario, es la expresión multitudinaria de un pueblo hastiado de la explotación sufrida bajo el yugo de anteriores gobiernos, exacerbada a límites imposibles de soportar en el régimen actual.

No podía haber surgido este fenómeno en nuestra historia política sin la sabia conducción de su líder, Abelardo de la Espriella. Logró llegar al corazón de las gentes con su lenguaje directo, con la explicación de sus propuestas sin concesiones a lo que se conoce como “políticamente correcto”, con su inteligencia excepcional para sortear las dificultades y controvertir a sus oponentes, con su ejemplo de vida dedicada a su familia, a la defensa de sus creencias, y su exitosa experiencia en la administración empresarial.

Se destapó sin ningún rubor el maquiavélico propósito del régimen de perpetuarse en el poder para convertir a Colombia en otro país esclavo del comunismo. Para ello se eligió, como heredero de Petro, a Iván Cepeda el amigo y colaborador de las FARC; se dedicaron a saquear los fondos de Estado y a contratar toda clase de empréstitos para financiar la compra de votos. Tanto el presidente como sus ministros y funcionarios regionales del Pacto Histórico se han dedicado descaradamente a hacer política en favor del heredero. Nunca se había presenciado un derroche igual de corrupción y de malversación de dineros públicos con fines electorales. Paralelamente, los grupos guerrilleros, aliados del Gobierno, pues este los ha beneficiado con la falaz política de la “paz total”, se han encargado de tomarse gran parte del territorio nacional hasta el punto de que allí, ningún candidato diferente a Cepeda puede entrar ni hacer difusión de sus propuestas. La población ha sido amenazada para que vote por el candidato de los narcoguerrilleros. Cada votante debe tomar foto a su voto antes de depositarlo en la urna para demostrar que está cumpliendo con el constreñimiento.

Se ha librado la batalla más difícil para la democracia en Colombia. Un movimiento que arrancó con el grito desesperado de “fuera Petro” en los estadios y calles de Colombia tuvo que convertirse en pocos meses en la primera fuerza política del país, en contra de los desvalorizados partidos políticos, los grandes capitales, los medios de comunicación, la maquinaria oficial, los grupos de narcotraficantes y un sector de colombianos que no comprendieron inicialmente todo lo que se juega Colombia en esta elección.

Pudo más el tesón de Abelardo, a quien todos conocen ahora como “el tigre” y la pasión patriótica de 10.000.000 de compatriotas dispuestos a jugárselo todo por esta Patria que nos pidió ayuda en sus horas más oscuras. El macabro plan de Petro fracasó. Contaba con derrotar a la democracia colombiana en la primera vuelta, pero algo se interpuso en su torvo camino. Estoy seguro de que fue la mano del Creador y la protección de la Santísima Virgen María. Es hora de que empecemos a orar por este rayo de esperanza que el amor divino nos ha enviado. Una prueba más de que este es el único amor eternamente fiel, que jamás nos desamparará. Pidamos también para que su obra de amor concluya con la derrota de la amenaza inminente del comunismo en la segunda vuelta.

De cara al porvenir: mecanismos para combatir la corrupción

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

La corrupción no es un problema de “manzanas podridas”, sino de canastas mal diseñadas. Mientras existan monopolios de decisión, discrecionalidad sin trazabilidad y baja probabilidad de sanción, el incentivo a corromper persiste. Las leyes penales solas no alcanzan. Se requieren mecanismos que cambien la arquitectura del poder: que reduzcan la oportunidad, aumenten la detección y suban el costo. A continuación, propongo cinco mecanismos factibles, novedosos y eficientes, pensados para operar en contextos como el latinoamericano, con capacidad estatal limitada, pero con alta penetración tecnológica.

Es obvio que la principal herramienta para combatir la corrupción sería el aspecto cultural y educativo, donde la sociedad y el individuo valoren en su verdadera dimensión los comportamientos legales, morales y éticos y los apliquen y los vivan en su día a día.

Otra herramienta sería el castigo extremo, propio de ciertas culturas como amputar la mano al ladrón, azotes o latigazos, la cárcel con trabajos forzados, la cadena perpetua o aún la pena de muerte.

La sanción social, la exposición pública, la humillación y la vergüenza pública deberían ser herramientas para emplear contra el corrupto.

También pensar en la extinción del dominio patrimonial hasta el tercer grado de consanguinidad para los culpables de corrupción y la devolución completa de lo robado.

Hay que asegurar que la Auditoría General de la Nación y la Contaduría General de la Nación cumplan verdaderamente con su función técnica e independiente.

He aquí, algunas propuestas de combate contra la corrupción:

1. Contratación pública 100 % programable con “contratos inteligentes

Problema: el 70 % de la gran corrupción ocurre en contratación estatal. Pliegos amañados, adendas, sobrecostos.

Mecanismo: migrar toda la contratación menor y mediana a plataformas tipo blockchain (Un blockchain -cadena de bloques- es un libro de contabilidad digital, descentralizado, distribuido e inmutable que registra transacciones o datos de forma segura, transparente y cronológica. Funciona mediante bloques encadenados criptográficamente, lo que impide modificar o borrar la información una vez registrada, sin necesidad de intermediarios). Es pública donde los pliegos, ofertas y pagos se ejecuten como smart contracts (Un smart contract -contrato inteligente- es un programa informático almacenado en una cadena de bloques o blockchain que se ejecuta automáticamente cuando se cumplen condiciones predefinidas. Actúan como acuerdos digitales autoejecutables, eliminando intermediarios, reduciendo costos y garantizando transacciones seguras, transparentes e inmutables).

* El pliego se publica en código abierto y cualquier cambio queda registrado.

* Las ofertas se cifran y solo se abren cuando se cumple el plazo, eliminando filtraciones.

* El pago se libera automáticamente contra verificación de entregables por sensores o terceros auditores, sin firma de funcionario.  

Factibilidad: Colombia ya tiene SECOP II y cédula digital. Países como Estonia licitan infraestructura TI así. El costo de implementación es menor que lo que se pierde en un solo cartel de contratación.

Por qué es eficiente: elimina la discrecionalidad del “me pagas y te firmo el acta”. Si no hay humano que detenga el pago, no hay mordida.

2. Soborno inverso: recompensas automáticas a denunciantes con trazabilidad financiera

Problema: quien denuncia corrupción arriesga su empleo y su vida, y rara vez recibe algo.

Mecanismo: crear un fondo anticorrupción financiado con un 10 % de lo recuperado en procesos por corrupción. Cualquier ciudadano o funcionario que aporte evidencia que lleve a condena y recuperación de activos recibe entre 5 % y 15 % del monto, con identidad protegida y pago en criptomonedas o cuentas en el exterior si hay riesgo.

Novedad: no es solo protección al denunciante. Es convertir al ciudadano en auditor con incentivo económico directo. EE. UU. usa algo similar con la False Claims Act y recupera 20 dólares por cada 1 invertido. La Ley de Reclamaciones Falsas (False Claims Act o FCA, 31 U.S.C. §§ 3729-3733), también conocida como "Ley Lincoln", es una ley federal estadounidense de 1863 que impone responsabilidad civil y penal a personas o empresas que defraudan programas gubernamentales. Es la principal herramienta contra el fraude, permitiendo a denunciantes (whistleblowers) presentar demandas en nombre del Gobierno bajo la cláusula qui tam, recibiendo entre el 15 % y el 30 % de lo recuperado.

Factibilidad: requiere solo una ley y cooperación con UIAF (La UIAF -Unidad de Información y Análisis Financiero- es la unidad de inteligencia financiera de Colombia, adscrita al Ministerio de Hacienda. Su función principal es prevenir y detectar el lavado de activos, la financiación del terrorismo y el financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva, analizando reportes financieros para identificar actividades sospechosas) y Fiscalía. La tecnología para pagos anónimos ya existe.

Por qué es eficiente: sube el costo esperado de corromperse. Hoy la probabilidad de castigo es baja. Si cada subalterno es un potencial denunciante millonario, el riesgo se dispara.

3. Algoritmos de “bandera roja” en tiempo real sobre gasto público

Problema: las contralorías auditan años después, cuando la plata ya se perdió.

Mecanismo: obligar a que todo pago del Estado pase por un sistema central que corra modelos de IA entrenados para detectar patrones anómalos: fraccionamiento de contratos, sobreprecios vs. mercado, proveedores recién creados con un solo cliente, giros a las 11:59 p. m., el 31 de diciembre.

Cuando salta una “bandera roja”, el pago se congela 72 horas y se notifica a una veeduría ciudadana rotativa y a la Procuraduría. Si no hay justificación, no se gira.

Factibilidad: la DIAN ya usa analítica para evasión. Brasil usa el sistema Alice con este fin desde 2019.

Por qué es eficiente: pasa del control post-mortem al control preventivo. Es más barato detener un giro de 500 millones que intentar recuperarlos 5 años después.

4. Servicio civil por sorteo para cargos de alta tentación

Problema: los cargos que manejan licencias, aduanas, permisos y contratación son botines políticos. Se nombra al amigo del padrino.

Mecanismo: para direcciones de contratación, inspección, licencias e interventoría, crear un cuerpo de administradores públicos certificados. Quienes pasen pruebas técnicas y de integridad entran a un pool. El cargo específico se asigna por sorteo público, con periodo fijo de 3 años, sin reelección y con salario alto.

Novedad: copia la lógica de jurados en EE. UU. o de la lotería de consejeros en la Atenas clásica. Rompe la cadena padrino-ahijado.

Factibilidad: no requiere reforma constitucional. Se puede pilotear en alcaldías y gobernaciones por acuerdo o por ordenanza.

Por qué es eficiente: Si no sabes a quién vas a sobornar porque el cargo se define mañana por balotas, el soborno precontrato se vuelve inviable.

5. Transparencia radical de beneficiarios finales en una capa ciudadana

Problema: el contratista es una SAS creada ayer, cuyo dueño es otra empresa en Panamá.

Mecanismo: toda persona natural que sea beneficiario final de un contrato estatal mayor de 50 millones debe tener perfil público y verificable: foto, cédula, declaración de renta resumida y conflictos de interés. Esa información va a una App donde cualquier ciudadano puede ver “quién se ganó qué” en su municipio, cruzarla y reportar.

Novedad: no es solo registro en Cámara de Comercio. Es ponerle cara y patrimonio al contratista. La vergüenza pública y la presión social son disuasivos reales.

Factibilidad: la Ley de Beneficiarios Finales ya existe, solo falta volverla visible y usable en móvil.

Por qué es eficiente: la corrupción ama la oscuridad. Cuando el vecino puede ver que la empresa de la esposa del alcalde se ganó 20 contratos, el costo reputacional aparece.

Como conclusión podríamos decir que para combatir la corrupción no requiere más leyes, sino mejores diseños. Los cinco mecanismos propuestos comparten tres principios: 1) Quitan discrecionalidad al humano y la pasan al protocolo, 2) Suben la probabilidad de detección antes de que el daño ocurra, y 3) Alinean incentivos para que denunciar pague más que callar. Son factibles porque usan infraestructura que ya existe. Son novedosos porque tratan al ciudadano como auditor, no como víctima. Y son eficientes porque atacan la oportunidad, no solo el acto. La corrupción no se elimina, pero sí se puede volver un mal negocio.

No solo se requieren discursos y denuncias teóricas, si no verdadera voluntad social y política para acabar con este grave problema.

Mientras los gobiernos mediocres y los ciudadanos borregos sigamos proponiendo y aceptando permanentemente reformas tributarias para aumentar los ingresos de los gobiernos de turno en vez de atacar frontalmente la corrupción, todos, sin excepción, deberíamos ser considerados como cómplices y obviamente como estúpidos.

viernes, 29 de mayo de 2026

A votar se dijo

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Nunca tuvimos tantos candidatos para la Presidencia de la República. No me quedó claro si es porque tenemos líderes de sobra o porque cualquiera se sintió apto para suceder al actual mandatario. Preferiría pensar lo primero. Y es verdad, entre ese abanico había gente muy buena e interesante pero bastante desconocida para muchos.

Mal parado como ha estado el primer mandatario parecía estar condenado a ser la gran decepción y el fracaso de la izquierda en el poder. Pero se le apareció la Virgen, como decimos coloquialmente. Cepeda se catapultó solito dejando lejos y por mucho a sus copartidarios después de su conocido choque de años con Uribe. Su peculiar estilo reflexivo, sus discursos escritos para garantizar precisión, su sofrosine, su decisión de no ir a debates con los otros candidatos, lo tienen de primero en las encuestas y con alta posibilidad de ganar en primera vuelta. Pude conocerlo de cerca y escucharlo. Sorprendente, como sorprendente que José Félix Lafaurie, esposo de la Cabal y opositor radical de su proyecto político, lo cubrió de frases elogiosas y alcanzó a decir que si fuera presidente lo haría muy bien. Veamos cómo le va el domingo.

Azul de metileno, a la derecha de la extrema derecha está De la Espriella. Folclórico con su theriana imagen del tigre, sin experiencia alguna en el manejo de Estado, logra concitar a todos los que están aburridos con el actual Gobierno y todo lo que se le parezca. Su controvertido pasado como abogado defensor de personas de dudosa ortografía pareciera hacerse a un lado para afirmarse firme por la patria. Lo mejor de su mediática campaña es su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, académico reconocido, exministro, todo un señor, que nos sorprendió con su decisión de apoyar este proyecto. Ha cogido fuerza a pesar de sus varias equivocaciones.

Paloma, por su parte, descendiente de la rancia aristocracia payaneja, nieta de expresidente y perteneciente a la casta política tradicional caucana sorprendió a todos ganando la consulta Interna de su partido cuando todos esperaban que lo fuera María Fernanda Cabal. No era la más popular, era la que dijera Uribe. Y sorpréndanse: Clara López, líder de izquierda, profesora de Paloma, la elogia con creces por su inteligencia y otras capacidades. Su alianza con Oviedo como fórmula quiso posar de abierta y resultó espantando a los más conservadores.

El amigo Fajardo en su nuevo intento, llegó a puntear las encuestas y cuando parecía saborear las mieles del poder, en realidad le significó su nueva perdida, porque se comió el cuento de ser el eventual ganador de la contienda y por eso no quiso someterse a la consulta. Decisión fatal porque bajó al cuarto o quinto lugar a pesar de ser una buena opción. Dirán que a la quinta es la vencida, pero ya anunció que hasta ahí llegaba. Faltó humildad.

Quedan Claudia, Roy, Lizcano, Miguel Uribe y todos los que juran que tienen alguna opción. No fue esta vez. Y esa fragmentación, ese río revuelto, es lo que han aprovechado otros para unir fuerzas y potencialmente ganar. Esto está de alquilar balcón. Así que vote por quien quiera y en conciencia vea que es su mejor opción, pero vote por favor. No vote su voto. Elija bien. ¡A votar se dijo!

Elecciones de zoológico

Luis Guillermo Echeverri Vélez
Luis Guillermo Echeverri Vélez

Entre violencia, odios sectarios, resentimiento y fanatismo, salta el país el domingo al vacío sin paracaídas frente a un inexplicable continuismo que puntea entre vaticinios de augurios, oráculos criollos, casinos virtuales y máquinas de pesquisas futurísticas, algunas de alquiler que sirven a los extremos según conveniencia. Pero el voto serio por fuera del circo zoológico y de las pasiones virtuales, aún no aparece entre tanto estrépito.

Sin mezquindades hay que salir a votar responsable y libremente por la libertad, y sin despreciar el patriotismo democrático heredado de los mayores que ha representado Uribe en lo corrido del siglo, como principal defensor de la seguridad, la convivencia y la legalidad en Latinoamérica.

Pero permítame el lector unas líneas satíricas que evocan la sabia letra del tango Cambalache.

En la era del conocimiento global: IA y computación quántica, los ricos y poderosos del planeta y su remedo criollo, se dedican a alimentar sus egos con la inmundicia propia de los “Juegos de poder y tronos”, dejando los de HBO convertidos en un paseo de niños exploradores.

Por fuera, Xi Jinping, Trump, Putin, Ayatolas, el terrorismo islámico, Mossad, los trillones de las grandes tecnológicas, el muñeco coreano, el castrochavismo asociado al narcoterrorismo colombiano y el decadente progresismo que se adueñó de las ONGs y del multilateralismo que abandonó su objetivo misionero de desarrollo socioeconómico, bambolean el mundo por un camino loco y autodestructivo.

Aquí, por los abusos de una dirigencia política, financiera, empresarial, gremial, mediática y clerical perdimos la legalidad, la cultura, la sensatez, la responsabilidad democrática, la independencia de poderes, el respeto al interés general y al bien común, y quedamos ante el mundo como un mercado negro electoral inédito, con 40 partidos y 100 candidatos, del que resultó un “reality show” cargado de fanatismos y odios que desvirtuaron el elemento más importante de la democracia: la votación popular bien informada libre y transparente.

Colombia es la visión microscópica más vívida de todas las enfermedades que aquejan las democracias occidentales cuando degeneran en nuevos sistemas de totalitarismo constitucional narcoterrorista. Aquí elegimos democráticamente para la conducción del Estado un delincuente populista degenerado, que sigue la cartilla Castro-chavista y como en un viaje de tusi y bazuco va destruyendo todo a velocidades galácticas, convocando a una Asamblea Nacional Constituyente y amenazando con que si pierden el poder van por el poder por las vías de hecho.

El ciudadano trabajador víctima de la desinformación busca autenticidad, pero ante la pérdida de valores éticos no encuentra como defender sus creencias frente a una elección anómala y confusa donde una segunda vuelta será aún más compleja si se tiene que definir entre la profundización del Estatismo y las libertades democráticas en medio odios, fanatismos y las pasiones de un mundial.

A muchos jóvenes los impulsan emociones insensatas que viven de influenciadores en chats y redes; en los estratos altos a los más emotivos y menos pensantes los fanatiza un marketing político circense que simboliza una fiera; la clase emprendedora, trabajadora y a los ciudadanos menos afluentes de las capitales, saturados de ver un ejercicio político corrupto presentan indecisión, indiferencia y dudas ante el revoloteo culeco y desordenado de una pajarera.

Del otro lado, encabezados por un comunista calculador, cínico, lleno de odios, enfermo y disfrazado de defensor de derechos humanos que se hace acompañar de una indígena como prueba de que la inquisición es hoy neoestalinista y que el canibalismo entre minorías sigue vigente en pleno siglo 21, hay una horda de violentos sumidos en la irresponsabilidad propia de la ignorancia que representan el descontento social cocinado en resentimiento y lucha de clases alentada por el Gobierno y los educadores, a la que se suma un campesinado llevado a votar encañonado por la subversión narcoterrorista, y personas que viven en barrios marginados macaneados por los combos locales, todos controlados por “los dueños del negocio que mata” asociados a un progresismo ladrón, y a las FARC-EP, el ELN y el M-19, que reclaman el poder.

Y como si nos faltara más desconexión entre la autoridad y la justica, el espectáculo mediático ahora va de reyerta callejera a cuchillo, botella y plomo, a la trifulca digital por el “business” entre “influenciadores”, unos de pago y otros andrógenos trepados a las tarimas, y como en 2021 vuelve Anonymus al espectro de la gallera comunicacional colombiana a ser parte de la batalla que desataron la irresponsabilidad de la política partidista, la primera línea digital extrema de Bolívar y Petro, y los fletados por el renacer de una extrema derecha, enganchados todos en una incendiaria e insoluble serie difamatoria en la que todos perdemos.

¿Contra qué votaremos el próximo domingo?

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Somos conscientes de que estas elecciones no son comparables con ninguna de aquellas que hayamos vivido en el pasado. Entre otras cosas, porque ahora no decidiremos solamente sobre un cambio de caras en el Gobierno o sobre la sustitución en el poder de un partido por otro. No. Lo que está en juego es qué clase de país queremos para el futuro, cuáles serán los valores que regirán de ahora en adelante nuestro sistema político, nuestra economía, la manera de gobernar, el destino que se dará a los recursos del Estado, cómo será la calidad de vida que el Estado proporcionará a los ciudadanos.

En consecuencia, seamos racionales a la hora de decidir y hagámoslo poniendo los intereses superiores de la República por encima de nuestros particulares gustos o prejuicios.

Para facilitar esta tarea hagamos un inventario de aquello contra lo que debemos votar, como ciudadanos responsables:

1. Contra el macabro plan urdido por el neo comunismo para convertir a Colombia en otro país esclavo de un sistema que ha asesinado más de 100 millones de personas para imponer sus fracasadas tesis políticas y económicas en el mundo.

2, Contra la milicianización del país para la cual el régimen se inventó el señuelo de la paz total que no ha significado sino la muerte total de honrados campesinos y sus familias.

3. Contra el aumento del área sembrada con cultivos ilícitos, que llega a 330.000 hectáreas, y nos convierte en el primer país productor y exportador de coca en el planeta.

4. Contra la inseguridad y el temor que agobia a la población por cuenta de los grupos ilegales de guerrilleros y narcotraficantes en el campo y los extorsionistas y capos del microtráfico en los centros urbanos.

5. Contra la criminalidad que a diario atenta contra la vida, bienes e integridad sexual de la población, gozando de la más absoluta impunidad, pues quienes son capturados quedan de inmediato en libertad y otros son excarcelados por orden del propio gobierno que los protege con salvoconductos como “gestores de paz” para que puedan seguir delinquiendo impunemente.

6. Contra los vándalos que se apoderan de los espacios públicos para agredir a la fuerza pública y a la población, causar daños en la infraestructura urbana, entorpecer los sistemas de transporte, bloquear las vías e impedir a los ciudadanos el libre ejercicio de su trabajo.

7. Contra la corrupción exacerbada en el presente cuatrienio, debido a la participación en ella de altos funcionarios del Estado, congresistas aliados o presionados con el ofrecimiento de jugosas comisiones (léase mermelada) y familiares y amigos de los detentadores del poder.

7. Contra el derroche y torpe manejo de las finanzas del Estado que nos han llevado al más alto y peligroso endeudamiento de nuestra historia y a la inminencia de caer en cesación de pagos, o sea, la quiebra del Estado.

8. Contra el desmoronamiento del sistema de salud, afectando gravemente la salud de los colombianos. Sólo en 2025 murieron 2.500 pacientes por demoras en los tratamientos o en la entrega de medicamentos. Este genocidio se incrementa a diario pues los proveedores de bienes y servicios no seguirán atendiendo a los centros de salud por falta de pago.

9. Contra las horrorosas prácticas de los grupos narcoguerilleros dedicados a la minería ilegal, la extorsión, el desplazamiento forzado de las comunidades rurales, la toma de posesión en casi 400 municipios, el reclutamiento forzado de menores, los ataques con drones y con minas a la fuerza pública y a la población en general.

10. Contra el desempleo y la falta de apoyo al emprendimiento que cierra oportunidades a muchos compatriotas.

11. Contra la pobreza y la carencia de vivienda propia de gran parte de la población.

12. Contra la elevada tributación que ahoga principalmente a los más pobres y a la clase media e impide el desarrollo de nuevos puestos de trabajo.

13. Contra la excesiva burocratización en los organismos del Estado a través del aumento de la nómina y de los contratistas independientes que se contratan para fines electorales y beneficiar a los amigos del régimen,

14. Contra la fatal política de poner trabas a la explotación de petróleo y gas, y a la utilización del fracking, que priva a Colombia de importantes ingresos y encarece el costo del gas que ahora tenemos que importar.

13. Contra la pésima educación de nuestros hijos, inferior en calidad a la mayoría de los países y, además, infiltrada de falsas teorías comunistas y de la ideología LGTBI

14. Contra los vicios que heredamos de la vieja politiquería de los de siempre que nos han traído al actual estado de crisis que padecemos en todos los aspectos de nuestra sociedad.

15. Contra quienes, traicionando los valores fundacionales de nuestra patria, se han aliado con representantes de la vieja y desacreditada clase política, defensores del acuerdo de La Habana y de la JEP, y promotores de la LGTBI y del cambio de sexo en los menores de edad, y ahora pretenden el poder para continuar viviendo del presupuesto en alianza con el candidato Cepeda.

 

Por todo lo anterior, estamos Firmes con la Patria para votar por Abelardo de la Espriella y ganar la Presidencia en la primera vuelta.

jueves, 28 de mayo de 2026

Lejos de ti

Fredy Angarita
Fredy Angarita

Sábado 23 de mayo, 11:40 de la noche. Estoy en la esquina de la estación Suramericana del Metro de Medellín. Había algo de bochorno y humedad, la ciudad parecía sudar incluso bajo la lluvia.

Se me arrima un señor de avanzada edad. Lleva una bolsa de D1 que utiliza como bolso y de pronto comienza a sonar una de las melodías que más me gustan del tango. Cerré los ojos unos segundos para asegurarme de que sí era la canción.

Desde una flauta, de las más económicas, de esas que venden en almacenes de cachivaches, salían las notas como si fueran tocadas por el mejor bandoneón.

Por un momento me sentí como Anton Ego. Tal vez se pregunten quién es. Es el crítico de cocina de la película Ratatouille: un hombre frío, arrogante, empeñado en destruir el restaurante Gusteau con sus críticas. Pero todo cambia cuando prueba el ratatouille de Remy. Un simple plato le devuelve la infancia, la memoria y algo que creía perdido.

Eso mismo sentí.

Me acerqué y le pregunté:

—¿Qué canción es la que toca?

Sin dejar de mirar el semáforo me respondió:

—“Lejos de ti”.

No hablamos más. Solo le di una moneda. Él me dijo:

—Mi Dios le pague.

Y siguió esperando bajo la lluvia hasta que el semáforo cambiara otra vez a rojo.

Alguna vez escuché que la música es el mejor diario que existe, porque tiene la capacidad de transportarlo a uno a momentos que creía olvidados. Y eso me pasó esa noche. Mientras aquel viejo tocaba tango en una esquina mojada de Medellín, recordé a mi padre dedicándole esa canción a mi madre, la única vez que tuvieron que separarse por motivos de salud.

Es extraño cómo funciona la memoria. A veces basta una melodía, una flauta barata y un desconocido bajo la lluvia para abrir puertas que uno creía cerradas.

La canción es una declaración de amor. Por si no lo sabían, la escribió Julio Erazo Cuevas. Después de escucharla y ver aquella escena, fue inevitable pensar en el amor y en sus males. Porque hay amores que se parecen al tango: hermosos, intensos y siempre con algo de despedida.

Además, el músico no pudo escoger mejor canción para esa noche, porque su letra comienza así:

“Hoy que la lluvia entristeciendo está la noche,

que las nubes en derroche tristemente veo pasar…”

Y mientras el semáforo volvía a ponerse en rojo, entendí que algunas canciones no se escuchan: se recuerdan.

Gracias, padre. Feliz cumpleaños.